Control de reparaciones de pilotes mediante inyecciones. Lo que no es útil.

Los ensayos ultrasónicos “cross-hole” o de transparencia sónica no sirven para comprobar el resultado de la inyección de reparación de un pilote, ya que se trata de un material diferente al hormigón original y se producen fenómenos de refracción y reflexión de las ondas al pasar por la superficie de contacto entre hormigón original y zonas inyectadas, por lo que las ondas se desvían y no llegan al otro tubo. Por este motivo las gráficas no suelen mejorar tras la inyección.

Las ondas ultrasónicas generadas por el transmisor en uno de los tubos embebidos se propagan por el hormigón del pilote en forma de ondas longitudinales (ondas P) y ondas transversales (ondas S). Las primeras son más rápidas y son las que llegan antes al receptor situado en el otro tubo, por lo que son las más importantes en el ensayo. Como todo tipo de onda, al llegar a la superficie de contacto entre dos materiales diferentes se ven sometidas a fenómenos de reflexión y de refracción. En la figura adjunta se ve un esquema de como una onda P incidente en una inclusión redondeada de material diferente genera dos ondas reflejadas (P y S) y dos refractadas (P y S), ninguna de ellas en la dirección de la onda incidente. Es decir, la onda incidente se dispersa en multitud de ondas P y S, que no van a llegar bien al receptor de ultrasonidos situado en el otro tubo.

Ondas ultrasónicas atravesando una inclusiónDe ello podemos deducir que las inclusiones de materiales diferentes del hormigón en el camino de las ondas, ya sean huecos con aire o agua, coqueras, tierra, resinas, lechada, perfiles metálicos embebidos, o cualquier otro, incluso armaduras de acero (por esto se ponen los tubos por el interior de la jaula de armadura), provocan que las ondas ultrasónicas se desvíen de su trayectoria prevista y no lleguen al receptor, generándose una anomalía en la gráfica de ensayo.